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En Bodegas Olimpia unimos la pasión por los viñedos con un esmerado cuidado por mantener inalterable el arte de la viticultura. Tres generaciones vinculadas en un mismo proyecto de vida, construyendo nuestro legado en Tierras de Navarra.
Fieles a nuestro origen, elaboramos nuestros vinos con las variedades autóctonas de nuestra región. En cada botella nos esforzamos por mantener viva la tradición familiar que hemos recibido y que se ha convertido en nuestra seña de identidad.
Nuestros vinos son el reflejo del trabajo y conocimiento vitivinícola heredado. Con delicadeza cuidamos de nuestros viñedos y seleccionamos con mimo y detalle lo mejor de nuestra variedad autóctona durante las labores de vendimia seleccionada, totalmente manual.
Nuestro enólogo se encarga de conseguir la excelencia en el proceso de vinificación, dando inicio a un delicado viaje que finaliza ofreciendo la exclusividad característica de Bodegas Olimpia. Tras el envejecimiento final en botella, podemos disfrutar de unas creaciones personales de gran excelencia, con fuerza y elegancia, y con una gran tonalidad aromática y registros de sabores.
La pasión y el amor por el viñedo y el conocimiento en el arte de la viticultura han sido la herencia más importante de nuestra familia. Tres generaciones que hemos mantenido este compromiso familiar con una idea que es mucho más que un proyecto empresarial: es un legado de familia, es nuestra forma de vida.
Siempre leales a la tierra, con un espíritu luchador y emprendedor, hemos mantenido el proyecto que inició nuestra abuela dando comienzo a una estirpe dedicada a la viticultura.
En homenaje a nuestro origen, bautizamos nuestras Bodegas con el nombre de nuestra abuela: Flavia Olimpia Oficialdegui.
Nuestra Bodega D.O. Navarra se encuentra en la localidad de Cáseda, villa histórica situada a orillas del Río Aragón, en las tierras de la Baja Montaña de la zona media de Navarra. Es una Bodega de esas en las que no escapa un detalle, en la que todo está cuidado.
Un edificio construido en el año 1951, que combina los aspectos más tradicionales con las nuevas tecnologías enológicas. Todos sus depósitos son de hormigón, excelentes para la vinificación y para conservar en su máximo esplendor la fruta y la frescura de nuestros vinos.
En nuestra sala de crianza conviven en armonía barricas de roble francés, americano y también navarro, que nos dan vinos muy elegantes, perfectamente ensamblados y equilibrados, que combinan los aromas frutales y las bondades de las variedades garnacha y graciano con los aportes delicados de las barricas donde han reposado.
Nuestros viñedos, nuestra tierra, son la esencia de nuestros vinos. Ubicados en las localidades navarras de Artajona y Lerga, son el enclave idóneo para el cultivo de nuestras cepas garnachas.
EL CLIMA Y EL TERROIR
Altitud en un emplazamiento singular en el que encontramos influencias del clima Mediterráneo y del Atlántico. Cada uno aporta unas características propias al desarrollo vegetativo y propician unas maduraciones lentas y equilibradas.
Como hicieron en estos mismos campos nuestros antepasados, cultivamos la Garnacha y el Graciano, con mimo, con dedicación, con cariño, de manera tradicional y sostenible; manteniendo el equilibrio natural del suelo y usando sólo abonos orgánicos.
El suelo de nuestros viñedos aporta personalidad a los vinos gracias al equilibrio existente entre arcillas, arenas, gravas y caliza; un suelo idóneo para el cultivo de la uva, agreste y agradecido al mismo tiempo. Uno de esos suelos que obliga a luchar la vid y que le confiere un carácter único.












