
La campaña, marcada por las altas temperaturas, ha exigido un trabajo especialmente intenso y preciso en viñedo y bodega y deja buenas expectativas para los vinos de la añada 2026.
La Denominación de Origen Navarra ha puesto fin oficialmente a la vendimia 2026 con el tradicional corte del último racimo, celebrado en Olite y protagonizado por el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mª Aierdi, y el presidente del Consejo Regulador de la D.O. Navarra, David Palacios.
Las bodegas y viticultores de la Denominación han recogido 43,55 millones de kilos de uva, a falta de completar las variedades destinadas a vendimia tardía. La campaña 2026 ha pasado a la historia como la vendimia más temprana de la D.O. Navarra, después de que la recogida comenzara a principios de agosto en las zonas de Ribera Baja y Ribera Alta. El adelanto de la vendimia ha estado condicionado por las elevadas temperaturas registradas durante el verano, que han acelerado la evolución de la uva y han obligado a realizar un seguimiento especialmente exhaustivo de los viñedos para determinar el momento óptimo de recogida de cada variedad y parcela. Ha sido, por tanto, una campaña especialmente exigente para los profesionales del sector. Enólogas, enólogos y todo el personal de bodega han tenido que intensificar su trabajo y extremar la precisión en la toma de decisiones, adaptándose a una vendimia que avanzaba a un ritmo poco habitual.
"Ha sido una vendimia temprana y especialmente exigente, en la que el trabajo de las enólogas, los enólogos y de todo el personal de bodega ha sido fundamental. Han tenido que estar muy pendientes de cada parcela, de cada variedad y de cada momento de recogida para tomar las mejores decisiones. A pesar de las dificultades y del ritmo que ha marcado esta campaña, podemos ser optimistas y augurar grandes vinos para esta añada”, ha destacado David Palacios, presidente del Consejo Regulador de la D.O. Navarra.
A pesar de las condiciones de calor, el estado sanitario de la uva ha sido muy bueno, sin que se hayan producido problemas de enfermedades que hayan afectado al viñedo. La combinación de una buena sanidad de la uva y el trabajo de precisión realizado durante la campaña permite afrontar con buenas expectativas la elaboración de los vinos de la añada 2026.
Por su parte, el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mª Aierdi, ha reconocido “el esfuerzo realizado por viticultores, bodegas y por todos los profesionales que participan en una campaña especialmente exigente por las altas temperaturas y por la rapidez con la que ha evolucionado la uva”. Aierdi ha destacado que “esta vendimia demuestra, una vez más, la capacidad de adaptación y el compromiso de un sector que sabe responder ante los nuevos escenarios climáticos, tomando decisiones con precisión para preservar la calidad de la uva y de los vinos de Navarra”.
El consejero ha puesto asimismo en valor la dimensión económica y territorial de la actividad vitivinícola, señalando que “el vino forma parte de nuestro sector primario, pero también de nuestra economía rural, de nuestro paisaje y de nuestra identidad”. En este sentido, ha subrayado la importancia de “seguir apoyando una viticultura de calidad, sostenible y capaz de generar actividad y empleo en nuestros pueblos”.
Una campaña que moviliza a todo el sector
La vendimia ha movilizado el trabajo de 1.344 viticultores y 81 bodegas, que han recogido uva en cerca de 8.400 hectáreas de viñedo repartidas por toda la geografía navarra.
En la D.O. Navarra, el 77% del viñedo está plantado con variedades tintas y el 23% con blancas. La Garnacha Tinta, variedad más emblemática y representativa de la Denominación, ocupa actualmente más del 30% de la superficie de viñedo, seguida por el Tempranillo, con alrededor del 20%. Entre las variedades blancas destaca la Chardonnay, que representa más del 11% del total.
La viticultura ecológica también tiene una presencia destacada en la Denominación. Actualmente, el 22% del viñedo de la D.O. Navarra es ecológico, un dato que refleja la evolución del sector hacia prácticas orientadas a la sostenibilidad, la conservación del suelo y el cuidado del entorno.
Cinco territorios, una gran riqueza
La Denominación de Origen Navarra se encuentra en el norte de España, en un territorio en el que confluyen influencias atlánticas, continentales y mediterráneas. En apenas un centenar de kilómetros se suceden diferentes paisajes, altitudes y condiciones climáticas que permiten desarrollar una amplia diversidad de variedades y estilos de vino.
La región vitivinícola se divide en cinco áreas de producción: Baja Montaña, Valdizarbe, Tierra Estella, Ribera Alta y Ribera Baja, cinco territorios con personalidad propia que contribuyen a la diversidad y carácter de los vinos D.O. Navarra.
Reconocida especialmente por sus rosados y por el protagonismo de la Garnacha, la D.O. Navarra ha desarrollado en los últimos años una amplia gama de elaboraciones que reflejan la diversidad de su territorio, con vinos frescos, gastronómicos y de diferentes estilos y perfiles.
Con el último racimo recogido, la actividad se traslada ahora a las bodegas, donde comienza una etapa decisiva: la transformación de esta uva en los vinos de la añada 2026. Una vendimia temprana, intensa y exigente que, a pesar de las dificultades provocadas por el calor, deja buenas expectativas sobre los vinos que están comenzando a nacer en las bodegas navarras.








