Raíces de una historia milenaria
Hace siglos desde que las primeras vides hundieron sus raíces en Navarra, marcando el inicio de una historia vinícola que sigue brotando hasta día de hoy.Una pasión por el vino que ha perdurado a lo largo de los siglos, adaptándose y evolucionando, pero siempre fiel a sus raíces.

5 millones de años atras
La Vitis Silvestris, considerada la vid primitiva y original, tiene una antigüedad que se remonta a hace 5 millones de años. Aunque esta planta ha existido desde entonces, su identificación en Navarra es un descubrimiento reciente realizado por investigadores, destacando la singularidad de esta región como uno de los pocos lugares del mundo donde se ha hallado este material vegetal.
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Edad Media: Siglos IX-X
Durante la época romana, aparecen los primeros registros documentados del cultivo de la vid y la elaboración de vino en Navarra. Restos arqueológicos como bodegas, ánforas y monumentos funerarios confirman la importancia social y económica de la viticultura en ese período. Bajo la dominación árabe, este cultivo continuó expandiéndose, consolidándose como un pilar agrícola esencial.

Edad Media: Siglos XIV-XV
En el siglo XIV, Navarra se destacó como un importante productor y exportador de vino, con una expansión significativa de sus viñedos. A comienzos del siglo XV, el cultivo de la vid alcanzó su máxima extensión, superando los límites de Pamplona. Sin embargo, la necesidad de cultivar cereal para la alimentación llevó a limitar el espacio dedicado a la vid.
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Época Contemporánea Siglo XIX
El siglo XIX fue un periodo de contrastes para la viticultura navarra. Mientras que la crisis de la filoxera en Francia impulsó una gran expansión del cultivo y exportación de vinos al país vecino, la llegada de la plaga a Navarra destruyó casi por completo sus viñedos. De las 50,000 hectáreas cultivadas, solo sobrevivieron 1,500. Gracias al impulso de la Diputación Foral, se introdujeron nuevas variedades resistentes, permitiendo la recuperación del sector.

Actualidad
Hoy en día, Navarra cuenta con más de 9,000 hectáreas de viñedos, distribuidas en cinco zonas de producción. Esta región se ha consolidado como un referente en la elaboración de vinos de alta calidad, combinando tradición e innovación para ofrecer una gran diversidad de vinos únicos.








